Energía solar

Las cooperativas y el desarrollo de la energía solar

Desde la Revolución Industrial, la energía se situó en el centro del desarrollo social y económico de nuestra civilización, desde el uso intensivo del carbón, el petróleo, el gas natural y la electricidad, hasta la tecnificación y el surgimiento de nuevas profesiones. estos procesos permitieron a su vez, la creación de un modelo económico solidario que ha venido ganando protagonismo durante el último siglo: el cooperativismo. Sus pensadores fundadores Robert Owen, Charles Fourier y Friedrich Wilhelm Raiffeisen plantearon que la solución a los problemas sociales estaba en la cooperación entre los individuos. En este artículo analizaremos cómo las cooperativas, basadas en principios humanitarios y sostenibles, tienen en las energías renovables, especialmente en la solar, un absoluto potencial para profundizar en la transformación y el bienestar social y ambiental tan necesarios hoy en día. 

El cooperativismo es una sociedad con fines empresariales que tiene la intención de comercializar productos y servicios. A diferencia de una empresa clásica, una cooperativa está conformada por “socios” ilimitados que tienen voz y voto dentro de las decisiones importantes de la organización. Siendo personas que se asocian de manera voluntaria y conforman, a partes iguales, la organización creada. Es decir, todos los socios son propietarios y se reparten de manera equitativa las ganancias o pérdidas de la cooperativa, de igual manera son responsables del fracaso o éxito de la misma.

En la actualidad encontramos diversos tipos de cooperativas, que se ocupan de las importantes áreas del quehacer humano. Alguna de ellas son Cooperativa de producción, sociales, de ahorro y crédito, de consumidores y usuarios,  agraria, de servicios, de viviendas, de transporte, de turismo, de artistas, de artesanos, de enseñanza, escolares, de comercio, de suministros, farmacéuticas, de servicios públicos, de energías renovables, de electrificación rural, del mar, mixta, entre otras.

A pesar de la diversidad del movimiento cooperativo a nivel mundial  todas se distinguen por promulgar los más elevados valores del espíritu humano como son la ayuda mutua, la responsabilidad social, la democracia, la igualdad, la equidad, la solidaridad, la honestidad, la transparencia y el motivar el esfuerzo propio. 

Oportunidades económicas para las cooperativas a partir del uso de la energía solar

Los principios rectores del modelo cooperativo encajan perfectamente con el modelo vanguardista de las energías renovables. El uso de estas les permitirá ir a la cabeza de los más modernos desarrollos en dicha materia, generar nuevas oportunidades de empleo calificado, mientras protegen al planeta y velan por un futuro posible para las nuevas generaciones.  

La electrificación de la sociedad se hace indispensable para frenar la dependencia de los combustibles fósiles. Sabemos que la energía eléctrica puede ser transportada más fácilmente que el carbón, el petróleo y el gas natural. Además podemos manipularla de manera que se adapte a variadas necesidades y todo ello de manera limpia y responsable con el medio ambiente, manteniéndose dentro de unos precios competitivos. También debemos considerar que los combustibles fósiles disminuyen cada día y a menudo son la fuente de importantes conflictos geopolíticos en los países menos desarrollados. 

Por último y no menos importante, la generación distribuida es la producción de energía en los mismos lugares de consumo. Esto disminuye las pérdidas por transporte, los costos de infraestructura para la transmisión, aísla los riesgos masivos por tratarse de instalaciones locales, empodera a las personas beneficiarias, crea empleos locales e indirectamente promueve la democracia, otro de los pilare del cooperativismo. Si llevamos esto a la práctica fomentamos la creación de ciudades y territorios inteligentes, donde los habitantes son agentes activos de la transición energética. 

El retorno de la inversión en Colombia, según el director de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), suele estar entre los 6 y 8 años. Sabemos que la vida útil de un sistema fotovoltaico bien diseñado es de mínimo 20 años, llegando incluso a los 30 en buenas condiciones de funcionamiento. Se trata entonces de tener una visión a largo plazo con una vocación social y ambiental. Destacándose las cooperativas como empresas idóneas para promover el uso, la masificación y la enseñanza de las energías de fuentes renovables. De entre estas fuentes sobresale la energía solar fotovoltaica, ya que genera energía eléctrica de manera directa, la forma más versátil de la energía. 

Desde el 2014, en el país contamos con la Ley 1715 que busca la masificación de dichas energías, a la vez que se integran al Sistema Interconectado Nacional. Esta establece cuatro grandes beneficios tributarios para facilitar la transición energética:

  • Cancelación del IVA para los paneles solares y los inversores
  • No pago de aranceles para la importación de equipos y maquinaria para las energías renovables
  • Depreciación acelerada de los activos adquiridos para la instalación de energías renovables
  • Deducción del 50% de la renta líquida durante los 5 años posteriores a la instalación del sistema de energía renovable

Ademá de estos beneficios, esta ley también permite la venta de excedentes de energía eléctrica a los operadores de red. Buscando con esto que las empresas e individuos satisfagan sus propias necesidades energéticas a través de la autogeneración y si les sobra energía la puedan inyectar a la red pública para que otro usuario la consuma, recibiendo cierta retribución económica. Los beneficios económicos otorgados por la Ley 1715 ya son razones suficientes para transitar hacia un nuevo modelo energético más descentralizado y eficiente. Las cooperativas tienen en él una gran oportunidad para maximizar sus ganancias económicas conservando su alta filosofía humanista, y recientemente ambiental. 

La eficiencia energética parte del lema “Un vatio que no se consume, es un vatio que no hay que generar”. Esto se asemeja bastante al principio de Honestidad y Transparencia del cooperativismo, y también a la responsabilidad  y la solidaridad, no solo con las personas y la sociedad, sino también con el planeta. Así entonces, son las acciones locales las que empiezan a crear tendencias. Las que irrumpen y generan cambios. El cooperativismo es un movimiento mundial que se ha caracterizado por sus más altos valores humanos. Las energías renovables son una de las más grandes expresiones materiales del incansable espíritu científico que yace en el corazón de todos los hombres y mujeres.  La transición energética es una necesidad que debe ser acometida con valor y determinación y la empresa cooperativa puede escribir una nueva historia para el bien de la sociedad y el planeta.

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